domingo, 25 de septiembre de 2011

SÉ QUE ASÍ NO QUIERO

Me duelen las rodillas de pedirle a Dios.
Aúlla mi estómago de hambre.
Sangran mis manos de escarbar, buscando.
Estalla mi cabeza de pensar soluciones.
Me arde el pecho de sentires tan confusos.
Me agobia el peso en la espalda por las responsabilidades asumidas.
Me duelen las piernas de caminar en vano.
Se cierran mis ojos de cansancio.
Se apagan mis ganas, mis deseos.
Perdí  la voz, en no sé cuál discusión.
Ya casi no escucho, por miedo.
Sé que así, no quiero.

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