Así me siento. Acorralada. Harta de decir lo políticamente correcto. Amordazada. Por eso esto. Para decir lo que quiera. Ni siquiera pretendo que sea leído. Es lo que me sale. Lo que tengo ganas de decir y muchas veces no puedo.
Es un grito, o un susurro.
Lo escribo para mí, y si a alguien le sirve, mejor.
Nada peor que acorralar a una mujer. Nunca se sabe cómo puede reaccionar...